


Casa Jardín
La sombra del árbol entra en la casa. En el patio resguardado, la piscina y la terraza invitan a quedarse. Una suite para dos, con el jardín como compañía.
- 2 huéspedes
- 1 suite
- Piscina privada

Veinte casas con piscina privada, entre jardín y mar. Puedes pasar la mañana en la terraza, conocer a quienes cocinan o salir cuando la marea abre camino. La estadía toma forma con lo que eliges vivir.
Nuestra manera de recibir ↗Afuera, los caminos se encuentran. Una piscina frente al horizonte, la biblioteca junto a la sala y el restaurante abierto a la brisa. La compañía aparece cuando la eliges.





La sombra del árbol entra en la casa. En el patio resguardado, la piscina y la terraza invitan a quedarse. Una suite para dos, con el jardín como compañía.



Despierta, cruza la terraza y encuentra el agua. El mar en el horizonte; la piscina a pocos pasos de la cama. Una vista para compartir entre dos.



La última ronda puede alargarse toda la tarde. La sala acerca, la piscina reúne y las dos suites guardan el descanso de cada uno. Una casa para cuatro personas.
En la cocina de Joana Avelar, el arroz de coco toma notas tostadas, los camarones se encuentran con las brasas y la pesca del día define el plato que llega a tu mesa.


Joana Avelar
“Quiero que reconozcas el ingrediente y descubras algo nuevo en él.”
Joana Avelar es un personaje creado para este hotel conceptual.Una toalla a mano, una conversación sobre preferencias y un jardín donde seguir la pausa. Conoce Casa da Pausa y su tiempo de cuidado.

Recorre las casas, acércate a la mesa, vuelve al jardín. Abre una fotografía para detenerte en los detalles.
Una casa a la que volver. Una mesa para recordar. Elige un comienzo y prepara el viaje a tu ritmo.
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